La pandemia del Covid19, llevó al mundo a innovar en las
formas de comunicarse, relacionarse, trabajar y la educación no escapó
ante
esta realidad.
Sin embargo existen algunos colectivos educativos que desde el
2015, se encontraban planteando que vendría lo que ellos denominaban “el apagón pedagógico” y es que para estos
grupos de docentes, mucho antes que la pandemia se volviera una realidad, el
sistema capitalista ya venía pensando en la manera de privatizar la educación a
nivel mundial.
En algunos países existe la gratuidad de la educación básica,
en otros llega a la diversificada y en muy pocos su consecución es hasta la
universitaria. Sin embargo este aspecto depende del sistema de gobierno imperante
en ese país.
La educación es un negocio bastante rentable y lucrativo y
se puede evidenciar en el auge del nacimiento de los kínder, colegios,
universidades, fundaciones e institutos privados que ofrecen un sinfín de
formaciones en diversos ámbitos.
El quiz del asunto
El problema se ha acrecentado, ya que con la llegada del
covid19, la educación virtual se convirtió en un asunto de primera necesidad,
pero éste detalle sinceró una serie de aspectos relevantes como:
·
La falta de formación del personal docente en
temas relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación.
·
La poca accesibilidad que tiene el personal
formador y estudiantil a la adquisición de equipos de mediana o alta generación
tecnológica.
·
El poco acceso de los estudiantes y profesores debido
a los altos costos que poseen el servicio de internet.
·
La carencia o mal funcionamiento de servicios
básicos en áreas rurales o urbanas.
·
El uso inadecuado de las Tic’s vistas
simplemente por la mayoría como una ventana al marketing o las redes sociales.
Y sin dejar de ser menos importante, se marcó un
enfrentamiento generacional, entre quienes nacieron en la era de las Tic’s y
quienes han tenido que medio de ellas, aprender a usarlas para sobrevivir.
Sin embargo todos los países desde sus posibilidades
introdujeron la obligatoriedad de la educación virtual, dejando atrás a
aquellos estudiantes y docentes que no poseían los recursos y la formación para
esta nueva realidad.
De manera que se acrecentó un tema de posibilidad y
recursos, quienes posean los equipos y los accesos a estos medios, podían
seguir en sus anuales o semestres, pero quienes no tienen las condiciones
económicas no tuvieron más remedio que retirarse.
El acceso a las Tic’s
Esta realidad se ha presentado en muchos países, tal es el
caso de Perú donde un total de 300 mil niños y jóvenes estudiantes tuvieron que desertar del sistema educativo.
En el caso de Cuba debido a su bloqueo económico y comercial, optaron por los
medios tradicionales radio y Televisión,
como método para llegar a la población que se encuentra en formación.
Venezuela por su
parte inició un plan de dotación de tabletas a los docentes (personal que
faltaba por estas entregas) como forma para mitigar el acceso a la tecnología y
plantea una entrega para los estudiantes; sin embargo se pudo evidenciar que
los jóvenes migrantes fueron quienes más aprovecharon esta realidad pandémica para
inscribirse y desde el exterior proseguir
sus estudios, debido a los altos costos de los equipos tecnológicos y
servicios de internet, quienes superean por mucho el salario mínimo y
estipendio recibido de los profesores.
Panamá por su parte creo softwares educativos como
iniciativas propias de los centros de formación para continuar su proceso de
enseñanza, y así sucesivamente cada país ha buscado innovar y mitigar los por
menores de una realidad para la cual, la
educación no estaba preparada.
¿Se privatizó la
educación?
En parte sí, pues aunque el proceso de enseñanza sea
gratuitos para algunos, las herramientas para poder seguir en él, no lo son y
en muchos casos sobrepasan los salarios mínimos o el sustento de los
profesionales de la educación y de los habitantes de las regiones.
Ante esta problemática que se venía planteando y que se
apresuró bajo estas circunstancias pandémicas, se fortaleció la tesis del “apagón
pedagógico”, donde se consideraba que se estaban dando pasos agigantados para
una privatización del sistema educativo.
Los defensores de esta tesis, más de 230 intelectuales de
todas las regiones del mundo, comentaban que a la medida que menos personas
tuvieran acceso a los procesos educativos, el sistema capitalista se fortalecía
en forma de las leyes darwinianas, donde sobrevive el más apto.
De manera que por
los momentos la pandemia del covid19, a los únicos que parecen favorecer es a
un sistema capitalista y el regreso a clases cada vez se ve más lejos, mientras
no se priorice la vacunación de este sector y se elabore un plan de formación
docentes y de estudiantes, sobre el uso de las Tic’s y sus aplicaciones
educativas.
Cabe destacar que jamás la educación virtual, podrá compararse
con una presencial, ni en la forma y el método, y más en un sistema que
priorice la igualdad de aprendizaje para todos los estudiantes sin distingo de
clase social y de los equipos tecnológicos que éste pueda adquirir.
Esperemos que el
100% virtualidad, sea sólo parte de la
pandemia y que en un futuro no muy lejano, se pueda volver a la prespecialidad,
sin olvidar aquellas herramientas que permiten el fortalecimiento del sistema educativo,
desde las aulas de clases.